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APORTES PARA LA DISCUSIÓN

15/08/2017

Un debate necesario para derrotar a Macri.

Por Atilio Vera

El Cristinismo no entiende al Kirchnerismo.

 

Leyendo una conferencia de García Linera del  2010, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. La misma trata sobre “La construcción del estado” en el proceso político Boliviano.

El conferencista, tomando las enseñanzas de Gramsci, enumera cuatro elementos, etapas o momentos que constituyen un periodo de crisis estatal general. El primer elemento es la develación de la crisis; es cuando se termina la tolerancia con el gobierno.

Al segundo momento, lo llama empate catastrófico; es cuando surge un bloque social disidente con capacidad de movilizarse y expandirse a nivel nacional, y se disputa la autoridad política en el territorio. Cuando la fuerza del gobierno y el estado inicia un repliegue fragmentándose su autoridad. Cuando la sociedad comienza a construir mecanismos alternativos de legitimidad y toma de decisión, desarrollo de asambleas barriales, comunitarias donde se toman decisiones incluso por encima del parlamento.

En tercer lugar se da la sustitución de elite; es cuando los sectores sociales acceden al gobierno.

El cuarto momento es El Punto de bifurcación; es cuando se define que estructura de poder va a imperar. O se reconstituye el viejo bloque de poder conservador, o se consolida el nuevo bloque social emergente. Es un momento de fuerzas, de confrontación de fuerzas. Donde la política se define como un hecho de fuerza. Es donde se frena el proceso de articulación propio de la política y esta se define desde la fuerza. Es la disputa de dos proyectos de poder que se pelean la dirección política de la sociedad por mucho tiempo.

Linera describe este difícil momento del punto de bifurcación, donde renunciaron varios ministros, donde a Evo Morales se le planteo un revocatorio de mandato aprobado en el senado y el Pueblo lo gano con el 67%. Derrotando así el intento de derrocamiento vía electoral. Luego fueron por el golpe de estado, mediante toma de aeropuertos, ataque a las instituciones del estado, oficinas públicas fueron quemadas y saqueadas por la derecha. Fueron por las telecomunicaciones, obstruyeron el abastecimiento del gas y petróleo.

Linera señala que lo habían previsto, que la sociología sirve para eso. Al punto de bifurcación lo habían hablado con Evo y se habían preparado para eso, a través de dos acciones envolventes. Mediante un proceso de movilización social general de todas las fuerzas, las del partido, el campesinado, el movimiento indígena, el cooperativista, los ponchos rojos. Entonces  tres meses antes habían definido un plan de protección de la democracia.

Cuando comenzó el golpe, estas estructuras de movilización comenzaron a desplazarse territorialmente para defender al gobierno. Desplazamiento militar acompañado y en coordinación con los movimientos sociales para aislar a los golpistas. Esto posibilito retomar el control territorial. Ante la movilización social y las fuerzas armadas los golpistas midieron fuerzas y decidieron rendirse.

El punto de bifurcación se supero con la combinación de acciones electorales, acciones de masas y acciones de articulación política; traducidas en el triunfo del revocatorio, la victoria de la movilización social y militar ante el golpe de estado y la victoria política en la construcción de un gran bloque social que permitió aprobar la ley, que convoco al referéndum para aprobar una nueva constitución.

 

¿Que enseñanzas deja este proceso?

 

Centralmente no apostar todo a una sola canasta. No apostar todo solamente al ámbito electoral o al ámbito de la movilización, o al de la articulación política. Tener una combinación de los distintos métodos de lucha. El electoral, la acción de masas y las acciones de articulación política.

Ahora bien, porque digo que el Cristinismo no entiende al kirchnerismo. Centralmente por su estrategia de construcción de poder. Néstor Kirchner tenía muy en claro estos tres pilares del que nos habla Linera. Sin la combinación de esos tres elementos estratégicos, el proceso Boliviano no hubiera superado el golpe de estado y mucho menos consolidado su revolución. Sin esos tres elementos no hubiéramos tenido 12 años de Kirchnerismo.

Con esto no quiero caer en una mirada reduccionista, que anule otro tipo de factores que han existido y han aportado. Lo que digo, es que la base estructural que le permitió al kirchnerismo desarrollarse, descanso en estos tres pilares fundamentales. Todos sabemos que ocurre con  una mesa, que por bien servida que se encuentre, si se erosionan algunas de sus patas, todo cae al vacio.  Y el error no está en pretender parar la mesa nuevamente, sino en hacerlo con una sola pata, la electoral.

La estrategia política de Cristina está equivocada, no es como la de Néstor de construcción de mayorías, sino de construcción de una minoría intensa con legitimidad electoral. En lugar de ampliar el espacio, lo redujo, en lugar de ser abiertos, cuidar y construir la fuerza propia y las alianzas, se cierran, descuidan y maltratan políticamente imponiéndose con un liberalismo y un nivel de soberbia, recostada solo en la parcial legitimidad que dan los votos y el poder del estado. En lugar de ampliar la base social la restringe, en lugar de que florezcan mil flores abonan y riegan solo una. En lugar de haber convocado y convocar a grandes epopeyas patrióticas desde la humildad y el patriotismo, terminan seducidos por la falsa contradicción Kirchnerismo vs antikirchnerismo. En lugar de abonar a la unidad estratégica con el Movimiento Obrero Organizado, terminan dinamitando un proceso tan trabajado, cuidado y valorado por Néstor.

Néstor construyo esas patas de la mesa, esos tres pilares. Arranco muy débil en todos. Recuerden fue presidente con el 22% de los votos, y desde la decisión política, a fuerza de voluntad recorrió la patria destruida por el neoliberalismo, ahí se hizo fuerte, ahí construyó poder traducido en representación electoral.

También era débil en su base de sustentación, con un país de calles convulsionadas, con cientos de piquetes mensuales, con mucha desocupación, hambre y miseria.  Anulo la represión, atendió las demandas sociales, incorporo en su estrategia a sectores que venían desarrollando la lucha en la calle. Sugirió e influyo en la unidad de la CGT incorporándola y conduciéndola políticamente. Con estas acciones comenzó a construir la pata social. Ese pilar que es la movilización popular, el poder de la calle.

Néstor también era muy débil en lo político, provenía del partido justicialista conducido por Duhalde. Se le decía el chirolita de Duhalde eso muestra el poco poder político que tenía. Pero  comenzó a darse una estrategia de construir hegemonía política, en ese marco amplio el espacio político, incorporo a las organizaciones sociales, a diversas agrupaciones y partidos políticos, a organizaciones no peronistas, disputo el pj y lo gano, condujo al peronismo bonaerense, a la liga de los gobernadores, incorporo a sectores del radicalismo, organismos de DDHH etc.

Estos tres pilares, se fueron construyendo en un vínculo dialéctico junto al modelo económico de intervención en la economía, de nacionalización de empresas,  de consumo interno,  aumento de salarios,  de mejoras económicas y sociales, de ampliación de derechos que permitió construir una gran hegemonía política, social y cultural imprescindible para transformar la realidad a favor del Pueblo.

 

Algunas reflexiones sobre el estado

 

En estos 12 años hubo un cambio de gobierno, de la administración del estado. No un cambio de las estructuras de poder y dominación. Una de las dificultades fue ¿que hicimos con el estado por dentro y por fuera? Fortalecimos al estado, eso está muy claro, hubo recuperación de la soberanía estatal. Pero no se logro, trasgredir los limites de una forma estatal progre liberal. Está claro que nadie se propuso tal objetivo de todos modos eso también fue un limite dentro del proceso político.

Se modifico su carácter neoliberal por un estado liberal progresista, pero se termino petrificando al estado.  El estado no es solo instituciones,  sino también  ideas, valores, conceptos. Cuando se accedió al estado, se desarrollaron políticas de intervención en lo social, de redistribución en lo económico, pero el estado  no es solo direccionalidad de sus políticas, sino también composición y funcionamiento. Y en estos dos componentes no hubo cambios por fuera de la matriz mencionada. Se volcó el orden simbólico de la sociedad neoliberal, pero no el de la sociedad liberal progresista.

Algunos interrogantes planteados por García Linera en la conferencia mencionada. ¿Como pasar de la administración del estado a la transformación estructural del estado?, ¿Como convertir la fuerza de movilización en institución, en norma, en procedimiento? La democracia liberal con sus instituciones y sus leyes, sólo son la materialización de la correlación de fuerzas entre el campo popular y la clase dominante. Esto no solo se puede cambiar, sino que es necesario cambiarlo. Hay una necesidad histórica de otro estado, otro orden, otras clases sociales tomando las decisiones, de otros hábitos, ámbitos productivos y de otras legitimidades.

El problema del progresismo o la social democracia es que siempre queda entrampada por la lógica del sistema. Busca la salida con el mapa de las buenas medidas, pero de los laberintos se sale por arriba y no inmiscuyéndose en las reglas del juego, que está hecho para que el Pueblo siempre termine perdiendo. Parece una mala palabra el neoliberalismo ¿no?  Pero no así el capitalismo. Es como si ante un asesinato consideremos culpable a la bala.

La lucha es por dentro y por fuera del estado. Para profundizar, solo se puede ir hacia la izquierda. No hay otra posibilidad, ya que el progresismo o la social democracia terminan agotándose antes de las definiciones centrales.

Cuidado con dejar intacta la base material del poder económico, la propiedad de los recursos y las empresas. Claramente hemos retrocedido mucho y necesitamos tomar nuevamente el poder del estado e iniciar un profundo proceso de descolonización política, económica y cultural.

Los cambios estructurales no son una pavada, no es maquillaje. Son cambios en la realidad material, en la posesión de medios de producción, y hay que prepararse para lo peor, la clase dominante es fascista, violenta, no va a tolerar este tipo de cambios. En ese marco la democracia liberal entra en ruinas, colapsa como modelo, entra en crisis y la solución surge de  la democracia popular.

En la argentina necesitamos cambios estructurales. Sabemos que sin poder popular son imposibles, solo con el poder de los votos no se puede. Desde este análisis es fundamental la discusión del poder popular, de la organización barrial, de los sindicatos, movimientos sociales, la juventud, la mujer, los pueblos originarios etc. La imperiosa necesidad de construir y consolidar un nuevo bloque social, que luche no solo contra el enemigo local sino también internacional.

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