Noticias

CULTURA

¡HOY LA ROMPEMOS! ISAURO ARANCIBIA: AMOR, TIZA Y LIBERTAD.

19/09/2016

Luego de refaccionar centro educativo con 14 millones de pesos públicos, el gobierno de la ciudad planea demolerlo para darle paso al metrobus

Por Violeta Cádiz

El pasado 9 de septiembre más de treinta organizaciones políticas, sociales y barriales acompañaron al Centro Educativo Isauro Arancibia en reinauguración del edificio con el objetivo de visibilizar el inmenso trabajo educativo que allí se implementa y la importancia que tiene a un nivel social más amplio.

Hasta hace poco el Isauro Arancibia se definía a sí mismo como “una escuela en situación de calle”. Desde su origen hace dieciocho años hasta hoy, la lucha por el espacio físico donde alojarse y dar alojo es una paradoja permanente.

Susana Reyes expresaba en el acto de apertura de los festejos por la re-inauguración que “…El Isauro se forjó en la lucha, y siempre la lucha por un lugar. Los estudiantes de nuestra escuela no tienen un lugar donde vivir, la escuela no tenía un lugar donde estar… Siempre la lucha por el lugar donde estamos. Estos últimos años lo hemos defendido y lo seguiremos defendiendo. Hoy reinauguramos, o sea que volvemos a soñar, a pensarnos en un futuro…”

La historia del Isauro es larga y compleja. Resistió mudanzas, idas y vueltas sin perder alumnos, creciendo y fortaleciéndose siempre. Esta constante de crecimiento pone en evidencia dos aspectos: por un lado las infinitas necesidades básicas no cubiertas que padece un alto porcentaje de habitantes de la ciudad de Bs As, y por otro la enorme voluntad y  capacidad de gestión de quienes llevan adelante este proyecto de inclusión social.

El Centro Isauro Arancibia abrió por primera vez sus puertas en el año 1998 a pedido de la CTA nacional, para miembros de los sindicatos de base. La articulación del centro con organizaciones sociales logró que comenzaran a asistir chicos y jóvenes en situación de calle.

Distintos relevamientos mostraban al Isauro como el único espacio de inclusión en la vida de sus alumnos. Los docentes, con el objetivo de brindar una contención que conjugara “la satisfacción de necesidades urgentes, sin las cuales resulta imposible aprender, con los anhelos directamente ligados al conocimiento” transformaron la institución en un centro de jornada extendida.

Esto condujo a que desde el año 2009 hasta el año 2011 se pusiera en marcha una intensa batalla por conseguir un lugar propio. Gracias al esfuerzo conjunto de estudiantes, trabajadores, legisladores, medios de comunicación, organismos de DDHH, etc. el Centro Educativo Isauro Arancibia finalmente obtuvo en el año 2011, un edificio propio en Paseo Colón 1318. Junto con el edificio frío, húmedo, oscuro y visiblemente derruido iban también promesas de remodelación.

Luego que el Gobierno de la Ciudad vendiera en el año 2010 terrenos públicos por 181 millones de pesos, se dispuso una ley que destinaba parte de ese dinero a las obras de remodelación que el Isauro requería, pero las obras no llegaban.

Paralelamente “el Isauro” siguió creciendo como institución. Haciendo lazos. Haciendo posible la implementación de un Jardín de Infantes, Un Grado de Nivelación que incorporara a los niños menores de 14 años, desarrollando Cooperativas de Empleo que propician la autonomía de los adultos.

Frente a los reclamos por las obras nunca realizadas, en el año 2014 comenzaron a llegarles las primeras amenazas de desalojo. El Gobierno de Mauricio Macri, en ese entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, justificaba la no ejecución de las partidas presupuestarias dada la inminente demolición que todavía se pretende llevar adelante: El Centro Isauro Arancibia, el ex centro clandestino de detención (CCD) Club Atlético, y otros edificios considerados monumentos históricos, están ubicados sobre lo que el gobierno de la Ciudad de Bs As planea destinar a la traza del metrobus.

Luego de una catarata de amparos y pedidos de informes realizados con el apoyo de legisladores del FPV y la Izquierda Popular, con los diputados Francisco Nenna y Delia Bisutti entre otros, y con el apoyo de sindicatos como UTE-CETERA, se logró la ejecución de un presupuesto de 14 millones de pesos para su entera remodelación.

“Enseñar es aprender”, “la docencia es amor y compromiso” o “educación es dignidad” parecen frases hechas hasta que se te mete por los poros el Isauro Arancibia. Desde los primeros minutos del encuentro, en lo que podría  definirse como un típico acto escolar se pudo escuchar la voz de los que les dan vida todos los días:

“El Isauro es para mí mi casa, mi nido de amor, mi lugar de estudio. Tanto para mí, mis hijos, mis nietos y todos mis compañeros. Porque sin él no somos nada. “

 “Yo vengo hace tres años al grado de nivelación, aprendí muchas cosa, acá aprendí a leer cuentos y novelas, las tablas de multiplicar. Me gusta mucho hacer circo, el trapecio. Me gusta computación y la biblioteca. No quiero que tiren la escuela porque la parada del colectivo metrobus a nosotros no nos va a enseñar nada. “

 “Esta escuela da que la gente de la calle quiera ser mejor. Da que pueda ser mejor. Yo hace dos años que salí de estar preso y cumplí una etapa. El Isauro  tuvo mucho que ver para que todavía siga estando presente y que yo no haya vuelto a lo mismo. Yo sigo para adelante…”

Defendiendo la educación pública y el trabajo estatal como trinchera, con la fuerte convicción de dar pelea desde adentro. Así lo expresó Fátima Cabrera, educadora popular amiga de la casa:

 “Los maestros seguimos enseñando la Constitución, seguimos luchando por la dignidad y la vida, sin embargo los que no la respetan son los gobiernos como éste, que quieren transformar el Estado en una empresa. Y eso no lo vamos a permitir los educadores, que siempre vamos a armar escuelas aunque sea en la calle. Porque  eso es ser parte de un Estado que defiende al pueblo…”

El Isauro está vivo, y nosotros estamos para defenderlo.

 

lanegradelsur.com.ar // info@negradelsur.com / suscripcion@negradelsur.com - Todos los derechos reservados - Sitio web creado por Ariel Tomás.