Noticias

GÉNEROS

LA TIERRA TEMBLÓ

11/03/2019

Cada 8M las calles nos llaman y nuestres cuerpes lo saben. Luchamos por la vida, nada más y nada menos.

Por Cristina Alewy

En este tercer paro feminista internacional las calles bahienses también se fueron poblando de cuerpos rebeldes y combativos,  todes  portando  carteles de denuncias a la política patriarcal visibilizando la grave realidad que se ha vuelto cotidiana como el pan de cada día y esa realidad son los  feminicidios, travesticidios, violaciones y la brutal y feroz condena hacia niñas violadas, obligándolas  a ser madres.  De este movimiento  depende que esas aberraciones  no se sigan  naturalizando  como la desigualdad laboral y la muerte por abortos clandestino. Una de las herramientas que tiene el feminismo para derrocar al patriarcado es  la implementación de la ley de Educación Sexual Integral en las escuelas y todas las leyes que descansan cómodamente en  cajones oscuros y húmedos.

Esta revolución llego para quedarse, conquistando plazas, calles, hogares  y se va alimentando  en cada  cita reconociéndonos como protagonistas de esta lucha  por transformar al sistema opresor, violento y conservador,  por un mundo más habitable, justo y amigable sabiendo que al gran enemigo del planeta se lo derrota en la unidad

 Nos une el espanto de saber que todos los días hay una mujer muerta en nuestro país, de saber que la hipocresía de la iglesia en convivencia con las instituciones torturan a niñas obligándolas a  ser madres, sabemos que no salvan ninguna vida. Lo único que garantiza el patriarcado a través de  las instituciones conservadoras y medios de comunicación cómplices es muerte, hambre, pobreza, desigualdad social y violencia en nuestros cuerpos

La vida se salva con presupuesto acordes en políticas públicas para ser aplicadas en áreas sensibles como salud, fortaleciendo la educación,  cumpliendo con las leyes creadas para erradicar la violencia de género, con campañas de prevención,  resolviendo necesidades de vivienda. La vida se salva cuando el Estado está presente allí donde hay derechos vulnerados y los medios informan la verdad.

Por eso este 8M multicultural, plurinacional y mestizo  se vistió de verde, de verde combativo, pero también solidario y memorioso  de la lucha de aquellas  brujas maravillosas, sabias y valientes. Y  por la visibilización de las que ya no están y de les cuerpes que son tomado a la fuerza para goce personal de los hijos sanos del patriarcado. Se marchó exigiendo la igualdad de derechos y la implementación inmediata de programas de protección a las víctimas de violencia de género. Se marchó con el pañuelo verde que cuida y respeta de verdad la vida de las mujeres,  niñas, adultas mayores y el amplio colectivo de la diversidad  Se marcho exigiendo cupo laboral para la comunidad trans. Se marcho con la alegría y el canto de sabernos que lo vamos a voltear. Este 8M fue una fiesta de les oprimides que juntes y alegres vamos rompiendo cadenas y sembrando las semillas de que otro mundo es posible. La tierra tembló, fueron más de 70 países que se vistieron de feminismo  combativo. Las semillas ya se sembraron y prendió  tanto que las raíces ya salieron a las calles.

 

 

 

lanegradelsur.com.ar // info@negradelsur.com / suscripcion@negradelsur.com - Todos los derechos reservados - Sitio web creado por Ariel Tomás.