Noticias

GÉNERO

LO PARADÓJICO DE TU AUSENCIA

05/08/2018

Y esta marea verde que atraviesa desde lo colectivo, que penetra desde lo personal, que conmueve desde las entrañas, que contagia, que enseña, que implosiona en este adentro, y que sale, en forma de palabra, de abrazo, de esta sororidad tan nuestra, tan para siempre.

Por Mara Fernández Brozzi

Lo álgido de un tiempo que nos mueve a un ritmo vertiginoso, nos nueve en bandas, de a muchas, de a todas. Todas nosotras que nos encontramos en esta lucha incapaz de detenerse.

La rutina de estos últimos muchos días, pongo la pava, preparo mi mate, recorro las redes y la manija arranca sin detenerse hasta largas horas después, cuando el sueño empuja a entregarse. Ver cientos de portales autogestivos, y de los otros, al mismo tiempo, casi. Resaltar notas, guardar videos que supieron erizarme, compartirlo con las Compañeras. Cruzarnos palabras, de emoción y de aliento, de sorpresa y de guerra.

La sensibilidad está ahí, más a flor de piel que nunca, más alerta que siempre, más en carne viva, más tangible, más genuina, más poderosa, más empoderada.

El título de este texto dice: “Lo paradójico de tu ausencia”. Y permítanme la autoreferencialidad, porque necesito hacerlo, sacarlo, extirparlo, vomitarlo, compartirlo. Porque tiene que ver con lo que me pasa, que es lo que nos pasa, porque lo que nos pasa me pasa, y sé que lo que me pasa les pasa. Porque la Sororidad no es sólo una nueva y rara y bella palabra, es una acción concreta, precisa, sublime, que nos abriga y nos empapa.

Hace año y medio vino el cáncer a golpear mi puerta, y le abrí, no me quedó otra alternativa, y decidió llevarse mi útero. Y sin caer en golpes bajos y en dramas sin sentido, hoy caigo en la cuenta que nunca antes, pero nunca, había sido tan consciente que lo tenía hasta ahora. No luego de la operación, no después que me lo quitaron, sino Ahora, con ustedes, en esta lucha, donde el útero es el protagonista de todos nuestros pañuelos verdes, porque nos pertenece, aún sin tenerlo, porque es nuestro territorio, aún sin que sea apto para ninguna siembra. Por esto es que digo “lo paradójico de su ausencia”, porque nunca antes lo sentí tan presente. Y no es  por mí, es por ustedes, Compañeras, Hermanas, Amigas, es por este aquelarre que logró escupirme una ausencia tan presente, un espacio que no está vacío, está cargado de motivos, está intacto en ese hueco que logro llenar en cada marcha, en cada brazo hecho puño levantado, en cada reunión sorora que me enseña, y donde nos vamos aprendiendo. Una lucha que me parió, de nuevo, y en un espiral que va sumando ovarios, vaginas y úteros, por todas partes.

Mi cuerpo es mi territorio, y a esta altura es anecdótico que ya no tenga un útero perceptible como materia, es el valor simbólico que decido darle a un espacio que me pertenece, sigue siendo mi decisión, mi cuerpo. Nuestro Cuerpo. Nuestra decisión.

Esa bronca causada por años de ninguneo, impuesto por este patriarcado silencioso a veces, ostentoso a veces, cruel y perverso siempre; esta bronca que hemos sabido transformar en calle, en protesta, en defensa legítima de nuestros derechos. Y en esa defensa entendí que mi útero ya no me pertenecía a mí, claro que no, ese útero les pertenecía a todas, para darle un nuevo lugar y nuevo destino, una nueva razón, y una nueva batalla. Morir para nacer de nuevo, allí, donde los brazos de las Compañeras se levanten, y donde todas nuestras gargantas griten a la vez, porque ya vencimos, porque va a caer.

Y es en la transversalidad de nuestra lucha, en la transversalidad de nuestras historias, es allí donde nos vamos haciendo una, de a todas.

Y como me dijo una compañera: “es parir en la falta” “Es parir el Feminismo”. Y estas palabras resuenan, y sellan, y cierran el círculo de esta crónica, al desnudo, a piel descubierta, al rojo vivo, al verde, vivo.

 

lanegradelsur.com.ar // info@negradelsur.com / suscripcion@negradelsur.com - Todos los derechos reservados - Sitio web creado por Ariel Tomás.