Noticias

ECONOMÍA POLÍTICA

REDISTRIBUCIÓN INVERSA

01/04/2016

Si hay un denominador común en las medidas económicas de los primeros meses de gobierno de Maurizio Macri es la regresividad en la distribución del ingreso. Todas ellas han transferido parte del ingreso nacional del bolsillo de los trabajadores a los distintos sectores concentrados de la economía.

Por Diego "Ruso" Urman 

Si hay un denominador común en las medidas económicas de los primeros meses de gobierno de Maurizio Macri es la regresividad en la distribución del ingreso. Todas ellas han transferido parte del ingreso nacional del bolsillo de los trabajadores a los distintos sectores concentrados de la economía. Cada medida que otorga beneficios a un sector indefectiblemente se los quita a otro, y cuando ello ocurre dentro de una económica estancada, este se empobrece.

Cambiar los porcentajes de apropiación de la renta nacional en favor del poder no hace más que demostrar los intereses que defiende el nuevo gobierno y en detrimento de quien  llevará adelante el ajuste, injusto y contrario a las políticas de últimos años, pero lo que es realmente criminal es hacerlo en un periodo de poco o nulo crecimiento económico, ya que  esto condenará a millones de argentinos a la pobreza.

La situación económica internacional es frágil. Las economías de los países centrales se encuentran estancadas y Brasil, nuestro principal socio regional, proyecta una caída de entre el 3% y 5%. Argentina no es ajena a este contexto, con políticas anticiclicas basadas en el consumo interno logró estos últimos años enfrentar la crisis internacional y mantener el empleo y el ingreso de los sectores mas débiles. La torta a repartir no crecía y ante la furiosa puja distributiva el Estado hacía de barrera para que los sectores poderosos no se llevaran cada vez una mayor tajada a costa de los trabajadores.

Todas las medidas tomadas por el nuevo gobierno bajo el lema ya perimido de “libertad de mercado” no han hecho más que levantar esas barreras permitiendo a quienes tienen el poder económico apropiarse de mayores pedazos de torta de forma inmediata, en perjuicio de los sectores que solo tenían al Estado como escudo. Cualquier similitud con la política económica de Martínez de Hoz en la dictadura NO es mera coincidencia.

El consumo interno, que mantuvo en gran parte la dinámica económica, hoy se encuentra disminuido por las fuertes medidas regresivas, y son el inicio de un circulo vicioso que llevaran a autocumplir las profecías ortodoxas necesarias para justificar un ajuste aun más profundo y doloroso.

MEDIDAS

Muchas de las medidas tienen más de un solo efecto negativo pero todos en línea con las políticas neoliberales y de reducción del Estado como regulador de la economía.

La devaluación del 40% de nuestra moneda, la quita de las retenciones a los productos de exportación (indispensables en la regulación de los precios internos, en la compensación de la renta diferencial de ciertos productos y en el financiamiento del Estado), el acotamiento casi anulando el programa de Precios Cuidados y de cualquier otro tipo de control sobre la conformación de los precios de quienes tienen posiciones dominantes (grandes productores y cadenas de supermercados) y la quita de los subsidios a los servicios públicos son un retroceso respecto a lo avanzado en los últimos años en materia de redistribución del ingreso. En todos los casos, los trabajadores, consumidores, etc., deberán pagar más por lo mismo, perdiendo así poder adquisitivo. De esta manera deberán elegir qué dejarán de comprar, qué servicio es menos esencial, qué cuota dejarán de pagar o, en el mejor de los casos, dejarán de poder ahorrar, vacacionar y disfrutar del fruto de su trabajo.

Como contrapartida los grandes exportadores y productores del campo de manera automática reciben ingresos un 40% mayores y, o colocan sus productos exportables con ese incremento en el mercado local o solo venderán en el mercado interno lo que no se exporte. Como si esto fuera poco todavía fueron más beneficiados con la quita de las retenciones, mecanismo que además de recaudar para el Estado, aumentaba el costo de exportación regulando el precio en el mercado interno, por lo que sus ganancias serán aun mayores a la devaluación.

La casi anulación del programa Precios Cuidados deja en manos de la voracidad de las grandes cadenas de supermercados y de los grandes productores nacionales y extranjeros la fijación de precios, con la consiguiente apropiación de una mayor renta en perjuicio de los consumidores.

La suba de tarifas de los servicios públicos por la quita de los subsidios es una medida mas como parte del ajuste fiscal que el gobierno proclama como inexorable, donde el Estado no debe meterse y debe dejar librado a las fuerzas del mercado la autorregulación, como si el mercado fuera algún ente autónomo e independiente de los intereses que lo conforman.

El despido de miles de empleados públicos y privados, la conformación de un ejército de reserva de desocupados que nuevamente permita disciplinar al trabajador y degradar el salario, el silencio cómplice del sindicalismo, todo parte de una misma lógica que apunta al  cambio de la matriz distributiva.

En el medio un blindaje mediático permite que no haya un rechazo masivo a las medidas, pero las mentiras tienen patas cortas cuando de hambre se trata, y se mantendrá hasta que metamos la mano en el bolsillo y lo encontremos vacio, con suerte,  a mitad de mes.

lanegradelsur.com.ar // info@negradelsur.com / suscripcion@negradelsur.com - Todos los derechos reservados - Sitio web creado por Ariel Tomás.